Dos sistemas que conviven a la fuerza
Casi todas las conversiones que se buscan a diario nacen del mismo choque: el sistema métrico, que usa casi todo el mundo, contra el sistema imperial que siguen empleando Estados Unidos y, en parte, el Reino Unido. Una receta en tazas, un televisor en pulgadas, el peso de un paquete en libras o la altura de un vuelo en pies: todo eso obliga a traducir.
Las equivalencias no son aproximadas. Desde 1959 la pulgada son 25,4 milímetros exactos y la libra 0,45359237 kilogramos exactos, por acuerdo internacional. Los conversores parten de esas definiciones, así que el resultado sirve igual para una receta que para una ficha técnica.
Las conversiones de cada día
Hay cuatro que se llevan la mayor parte de las consultas y tienen atajo propio:
- Temperatura — la única que no se resuelve multiplicando, porque las escalas están desplazadas.
- Libras a kilos — pesos de paquetes, básculas americanas y tablas de entrenamiento.
- Litros a tazas — la cocina, donde la taza americana (237 ml) no coincide con la métrica (250 ml).
- Millas a metros — carreras populares, mapas y distancias en artículos anglosajones.
Para lo demás están los conversores completos de longitud, peso y masa, volumen y área y superficie, que muestran todas las unidades de la familia a la vez en lugar de obligarte a elegir de antemano el par origen-destino.
Unidades técnicas
Otras conversiones aparecen menos, pero cuando aparecen no admiten error. Presión traduce entre bar, pascal, atmósferas, psi y mmHg: la presión de los neumáticos viene en psi o en bar según el manual, y la tensión arterial en mmHg. Energía relaciona julios, calorías, kilovatios hora y BTU, que es lo que hace falta para comparar la etiqueta de un electrodoméstico con la factura de la luz.
Velocidad cubre km/h, mph, m/s y nudos, y almacenamiento resuelve la confusión clásica entre los megabytes del fabricante y los del sistema operativo. Para plazos y duraciones, el conversor de tiempo pasa entre segundos, minutos, horas, días y semanas; si lo que necesitas es la distancia entre dos fechas concretas del calendario, eso está en días entre dos fechas.
Cuidado con las unidades que comparten nombre
El error más caro no es equivocarse de factor, sino dar por hecho que dos unidades con el mismo nombre son la misma. El galón americano tiene casi un 20 % menos que el imperial; la tonelada corta estadounidense no es la tonelada métrica; la onza de peso y la onza líquida miden cosas distintas. Cuando una cifra venga de una fuente anglosajona, merece la pena comprobar de qué sistema se trata antes de convertir.