Bit y byte: la letra importa
Antes de convertir nada conviene fijarse en una minucia tipográfica con consecuencias enormes: la b minúscula es bit y la B mayúscula es byte, y un byte son 8 bits. Un «giga» de fibra (1 Gbps) no descarga un gigabyte por segundo, sino la octava parte: 125 MB/s. Los operadores anuncian velocidades en bits porque la cifra queda ocho veces más vistosa; los archivos, en cambio, se miden en bytes.
Dos sistemas de medida: 1.000 frente a 1.024
La segunda fuente de confusión es que conviven dos escalas para las mismas palabras:
- Decimal (SI): KB, MB, GB y TB, con saltos de 1.000. Es la que usan los fabricantes de discos, memorias USB y tarjetas.
- Binario (IEC): KiB, MiB, GiB y TiB, con saltos de 1.024 (2¹⁰). Es la que emplean internamente Windows y muchos programas, aunque a menudo etiquetan mal las unidades y escriben «GB» donde deberían poner «GiB».
Ejemplo resuelto: el disco «de 1 TB» que muestra 931 GB
Es la consulta estrella y no hay ningún engaño, solo dos varas de medir. Veamos de dónde sale la cifra:
- El fabricante vende 1 TB decimal: 1.000.000.000.000 bytes.
- El sistema operativo divide entre 1.024 tres veces (bytes → KiB → MiB → GiB), o lo que es lo mismo, entre 1.073.741.824.
- 1.000.000.000.000 ÷ 1.073.741.824 = 931,32 GiB, que la pantalla suele rotular como «931 GB».
Los 68,68 «gigas» de diferencia no se los ha quedado nadie: cada byte sigue ahí. Con un disco de 2 TB el efecto se duplica (aparecen unos 1.862 GiB) y en uno de 4 TB verás alrededor de 3.725.
Mbps y MB/s: cuánto tarda de verdad una descarga
Para estimar tiempos de descarga hay que juntar las dos ideas anteriores. Con una fibra de 300 Mbps, la velocidad real máxima en bytes es 300 ÷ 8 = 37,5 MB/s. Un juego de 5 GB (5.000 MB) tardaría, en el mejor de los casos, 5.000 ÷ 37,5 ≈ 133 segundos: algo más de 2 minutos. En la práctica añade un margen, porque el servidor, la wifi y la hora del día también cuentan.
Regla rápida: divide los megabits entre 8 y obtendrás los megabytes por segundo. 600 Mbps → 75 MB/s; 1 Gbps → 125 MB/s.
Situaciones donde este conversor te saca de dudas
- Comparar tarifas de fibra o datos móviles anunciadas en unidades distintas.
- Calcular si una copia de seguridad de 350 GB cabe en un disco externo «de 500 GB» (sí: son unos 465 GiB reales).
- Saber cuántas fotos de 4 MB caben en una tarjeta de 64 GB (unas 16.000).
- Comprobar si un adjunto pasa el límite de 25 MB del correo antes de enviarlo.
Si el archivo no cabe, puedes comprimir la imagen antes de enviarla. Y si te gustan los cambios de unidad, tienes también el conversor de tiempo, el conversor de bases numéricas y el resto del catálogo en calculadoras.