¿Qué es comprimir una imagen y para qué sirve?
Comprimir una imagen consiste en reducir el peso del archivo (los kilobytes o megabytes que ocupa) manteniendo una calidad visual prácticamente idéntica. Las fotos de los móviles y cámaras modernas pesan varios megabytes, mucho más de lo necesario para verlas en pantalla o publicarlas en una web. Comprimirlas ahorra espacio, acelera la carga de las páginas y facilita enviarlas por correo o mensajería.
Es especialmente útil para subir imágenes a una web (donde el peso afecta directamente a la velocidad y al SEO), adjuntarlas a un email sin superar el límite, o liberar espacio en tu dispositivo sin renunciar a tus fotos.
Cómo comprimir una imagen en Olcas, paso a paso
- Arrastra tu imagen JPG, PNG o WebP a la zona de carga, o selecciónala.
- Elige el formato de salida: WebP (la mejor compresión) o JPG (máxima compatibilidad).
- Ajusta la calidad con el deslizador hasta el equilibrio que prefieras entre tamaño y nitidez.
- Pulsa «Comprimir imagen», comprueba el ahorro de tamaño y descarga el resultado.
Cómo funciona la compresión por dentro
Olcas utiliza los codecs de Squoosh (el proyecto de Google para optimizar imágenes) compilados a WebAssembly, los mismos que usan los profesionales:
- Primero, la imagen se decodifica en el navegador, sea cual sea su formato de origen (JPG, PNG o WebP).
- Después se vuelve a codificar con MozJPEG (para JPG) o el codificador WebP, que comprimen mucho mejor que los métodos tradicionales a igualdad de calidad.
- El deslizador de calidad controla cuánta información se conserva: a menor valor, menor tamaño; a mayor valor, más fidelidad.
Todo el proceso se ejecuta con la potencia de tu propio dispositivo, sin enviar la imagen a Internet.
¿WebP o JPG, y qué calidad?
WebP ofrece el menor tamaño con una calidad excelente y está soportado por todos los navegadores modernos: es la mejor opción para la web. Elige JPG si necesitas máxima compatibilidad con programas antiguos. En cuanto a la calidad, un valor en torno a 75 suele ser el punto dulce: la diferencia con el original es casi imperceptible y el ahorro de tamaño, enorme.
Casos de uso reales
- Optimizar fotos antes de subirlas a una web o tienda online.
- Reducir el peso de imágenes para enviarlas por email o mensajería.
- Ahorrar espacio de almacenamiento en el móvil o la nube.
- Preparar imágenes ligeras para un blog o una presentación.
¿Necesitas las imágenes en un documento? Conviértelas con JPG a PDF; y si lo que quieres es reducir un PDF, usa comprimir PDF.
Privacidad: tus imágenes no salen de tu navegador
A diferencia de la mayoría de compresores online, en Olcas tus imágenes nunca se suben a un servidor: la compresión se realiza íntegramente en tu navegador. Es la forma más segura de tratar fotos personales y encaja con el RGPD, porque tus datos no viajan a terceros. Descubre todas las utilidades en nuestra página de herramientas.