Tres escalas para medir lo mismo
La temperatura es la misma, pero el número depende de la escala: un día de 25 °C aparece como 77 °F en una web estadounidense y como 298,15 K en un artículo científico. Este conversor traduce cualquier valor entre las tres escalas al momento, y es útil para recetas de horno, partes meteorológicos de otros países, fichas técnicas y ejercicios de física o química.
Las fórmulas exactas
Estas son las tres conversiones que aplica la calculadora:
- De Celsius a Fahrenheit: °F = °C × 9/5 + 32
- De Fahrenheit a Celsius: °C = (°F − 32) × 5/9
- De Celsius a Kelvin: K = °C + 273,15 (y a la inversa, °C = K − 273,15)
Fíjate en que Celsius y Kelvin solo se diferencian en el punto de partida: el tamaño del grado es idéntico. Fahrenheit, en cambio, usa grados más pequeños (cada °C equivale a 1,8 °F) y un cero situado en otro lugar.
Ejemplo resuelto: una receta a 350 °F
Casi todas las recetas americanas hornean a 350 °F. Para saber a cuánto poner tu horno: resta 32 (350 − 32 = 318) y multiplica por 5/9 (318 × 5/9 = 176,7). Es decir, 350 °F son unos 175-180 °C, la temperatura media de horneado de toda la vida. Con el mismo método, los 425 °F de una pizza se convierten en unos 220 °C.
Un poco de historia
Fahrenheit (1724)
Daniel Gabriel Fahrenheit fijó el cero de su escala en la temperatura más baja que podía reproducir en su laboratorio, una mezcla de hielo, agua y sal. Con esa referencia, el agua pura se congela a 32 °F y hierve a 212 °F: 180 grados justos entre ambos puntos.
Celsius (1742)
El sueco Anders Celsius propuso una escala centígrada... invertida: el 0 era la ebullición del agua y el 100 su congelación. Poco después de su muerte la escala se dio la vuelta hasta la forma actual, que acabó adoptada por el sistema métrico.
Kelvin (1848)
William Thomson, lord Kelvin, planteó una escala absoluta que empezara donde la materia ya no puede enfriarse más: el cero absoluto, −273,15 °C. Es la unidad oficial del Sistema Internacional y la estándar en ciencia.
Referencias para orientarte
- −40 °C = −40 °F: el punto donde ambas escalas coinciden.
- −18 °C = 0 °F: la temperatura típica del congelador.
- 0 °C = 32 °F = 273,15 K: el agua se congela.
- 22 °C = 71,6 °F: temperatura ambiente agradable.
- 37 °C = 98,6 °F: temperatura corporal de referencia.
- 100 °C = 212 °F = 373,15 K: el agua hierve a nivel del mar.
- 180 °C = 356 °F: horno a media potencia.
Truco para estimar de cabeza
Si no necesitas exactitud, hay un atajo clásico: para pasar de Celsius a Fahrenheit, dobla y suma 30. Con 20 °C: 40 + 30 = 70 °F (el valor real es 68). Para el camino contrario, resta 30 y divide entre dos. El error ronda solo un par de grados en el rango de las temperaturas cotidianas, suficiente para interpretar un pronóstico del tiempo de un vistazo.
Otras calculadoras
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