Qué recortas exactamente cuando recortas un PDF
Una página de PDF no es un lienzo, son varios rectángulos superpuestos. El más importante para nosotros es el MediaBox, que define el tamaño físico completo de la hoja, y el CropBox, que define qué parte de esa hoja se muestra en pantalla y se manda a la impresora. Normalmente coinciden, y por eso ves la página entera.
Recortar aquí consiste en encoger el CropBox: le quitas un porcentaje por arriba, por abajo, por la izquierda y por la derecha, y el visor deja de pintar esas franjas. El contenido no se borra, no se recompone y no se recomprime; el texto sigue siendo texto seleccionable y las imágenes conservan su resolución original. Cambias el encuadre, no el material.
Márgenes en porcentaje: cómo acertar a la primera
Los cuatro deslizadores trabajan en porcentaje sobre el ancho o el alto de la página, no en centímetros. Es una decisión deliberada: un 5 % funciona igual de bien en A4, en A5 o en tamaño carta, mientras que «1,2 cm» solo sirve para un formato concreto. La vista previa dibuja en tiempo real el recuadro de lo que se conserva, así que puedes ir subiendo el valor hasta ver el borde pegado al contenido.
Dos avisos prácticos. El primero: los márgenes que ajustas se aplican por igual a todas las páginas del documento, lo que va de perlas en un escaneo homogéneo y menos bien en un PDF donde cada hoja viene de un sitio distinto. El segundo: la vista previa muestra la primera página, de modo que si el documento es irregular conviene revisar el resultado completo antes de darlo por bueno. Empieza siempre corto —un 3 o un 4 %— y sube poco a poco.
Bordes negros, sombras y hojas mal colocadas
El caso estrella del recorte es el escaneo con marco oscuro. Cuando la tapa del escáner no cierra del todo, o cuando la hoja es más pequeña que el cristal, alrededor del documento aparece una banda negra o gris que se lleva litros de tóner al imprimir y que descuadra cualquier presentación. Un recorte de un 3-6 % por lado suele eliminarla por completo.
Ocurre algo similar con las fotos de páginas hechas con el móvil: además del documento sueles capturar la mesa, un trozo de mano o la sombra del propio teléfono. Si el PDF viene de imágenes, a veces sale mejor recortar la imagen antes de convertirla con recortar imagen y luego generar el documento con JPG a PDF. Y si la hoja entró girada, endereza el archivo primero con rotar PDF: recortar una página torcida obliga a repetir el ajuste después.
Recortar para imprimir y recortar para leer en pantalla
Son dos objetivos casi opuestos. Cuando recortas para imprimir, buscas que el contenido ocupe más superficie de la hoja y ahorrar papel; ojo con pasarte, porque la mayoría de impresoras domésticas no imprimen a sangre y reservan unos milímetros no imprimibles en cada borde.
Cuando recortas para leer en tablet o en un eReader, lo que buscas es otra cosa: eliminar el margen blanco para que el texto se aproveche a máxima anchura. En una pantalla de seis pulgadas, un PDF A4 sin recortar se ve minúsculo porque casi un tercio del ancho son márgenes. Quitar ese espacio muerto es la diferencia entre leer cómodamente y hacer zoom en cada página.
Cuidado con el sangrado si el PDF va a imprenta
En impresión profesional, el archivo suele llevar unos milímetros extra de sangrado: contenido que rebasa el borde final para que, al guillotinar, no aparezcan filos blancos. Ese sangrado y sus marcas de corte viven precisamente en la zona que estás recortando. Si el documento va a una imprenta, pregunta antes qué esperan recibir; recortar el sangrado puede arruinar el trabajo.
Lo recortado se oculta, no desaparece
Reducir el CropBox cambia lo que se ve, no lo que el archivo contiene. Un visor que ignore ese rectángulo, o una herramienta que restaure el tamaño original de la página, puede volver a mostrar la zona oculta. No uses el recorte para tapar datos confidenciales.
Si lo que necesitas es que cierta información deje de existir en el archivo, el recorte no es la herramienta adecuada. Elimina la página entera con eliminar páginas o rehaz el documento desde el original sin ese contenido.
Antes de darlo por bueno
- Abre el PDF resultante y recorre todas las páginas, no solo la primera.
- Comprueba que no se ha comido números de página, notas al pie ni sellos.
- Si vas a imprimirlo, haz una prueba en una hoja antes de lanzar la tirada completa.
Un recorte agresivo también reduce el peso percibido del documento, pero no el real: los datos siguen ahí. Si necesitas que el archivo ocupe menos, pásalo por comprimir PDF.
El recorte se calcula aquí mismo
Tanto la vista previa como el documento final se generan dentro de tu navegador: pdf.js dibuja la página que ves y pdf-lib reescribe el CropBox de cada hoja, todo con la memoria y el procesador de tu dispositivo. Tu PDF no se transfiere a ninguna máquina nuestra en ningún momento del proceso.
Es lo que permite recortar documentación interna o contratos sin que salgan de tu equipo. Explora el resto de utilidades en la página de herramientas.