Las páginas que casi siempre sobran
Pocos documentos llegan limpios. El escáner cuela una hoja en blanco cada vez que detecta el reverso vacío de una impresión a una cara; los formularios oficiales dedican las tres primeras páginas a instrucciones que nadie necesita conservar; los manuales descargados arrancan con dos hojas de publicidad y terminan con otra de aviso legal. A eso se suman los duplicados del alimentador cuando arrastra dos hojas a la vez.
Quitar todo eso deja un PDF más corto, más ligero y mucho más fácil de revisar por la persona que lo recibe. Y es más rápido que volver a imprimir o reescanear solo lo que sirve.
Números y rangos: así se selecciona
Al cargar el archivo, la herramienta detecta cuántas páginas tiene y te deja escribir las que quieres quitar. Acepta números sueltos y rangos separados por comas: 2, 5-7 elimina cuatro páginas, la 2, la 5, la 6 y la 7. Los rangos incluyen sus dos extremos y el orden en que los escribas da igual.
La numeración es la del archivo, no la impresa en el papel: la primera hoja del PDF es la página 1 aunque sea una portada sin numerar. Antes de aceptar, fíjate en el aviso de cuántas páginas quedarán; es la comprobación más rápida de que no te has pasado con un rango. Ten en cuenta que un PDF debe conservar al menos una página, así que no podrás vaciarlo del todo.
Eliminar una página no es censurar un dato
Esta es la parte importante del artículo, y conviene leerla despacio antes de enviar cualquier documento con información sensible.
Borrar la página donde aparece un dato elimina esa página, no el dato. Si la misma información figura en otra hoja —en una cabecera repetida, en un resumen, en un anexo, en el pie de cada página— seguirá ahí después del borrado.
El caso típico es un contrato del que quitas la hoja con el número de cuenta y te olvidas de que ese número vuelve a salir en el cuadro de resumen económico, tres páginas más adelante. O una nómina en la que borras la hoja del identificador fiscal, pero el identificador aparece en el encabezado de todas las demás. Eliminar páginas es una operación de estructura, no de censura de contenido.
Qué hacer si el documento lleva datos sensibles
Busca el dato con la función de búsqueda del visor antes y después de editar; si el PDF es un escaneo sin capa de texto, la búsqueda no lo encontrará y toca revisarlo a ojo, página por página. Cuando el dato aparece suelto dentro de una hoja que sí necesitas conservar, la única solución segura es rehacer el documento desde el original sin esa información: tacharlo con un rectángulo negro encima no basta, porque el texto sigue estando debajo y se puede seleccionar y copiar.
Repaso rápido antes de enviar
- Abre el PDF resultante y cuenta las páginas: el total debe coincidir con lo que anunciaba la herramienta.
- Revisa las hojas justo anteriores y posteriores a cada hueco, que es donde se notan los errores de rango.
- Comprueba que no has partido una tabla, un anexo o una firma que ocupaba dos páginas.
- Si el documento va a un tercero, haz la búsqueda del dato sensible una última vez sobre el archivo final, no sobre el original.
Qué le pasa al archivo por dentro
La herramienta no «tacha» las páginas que indicas: crea un documento nuevo y le copia únicamente las que has decidido conservar, en su orden original. Las páginas se copian tal cual, sin recomprimirse, así que mantienen su resolución y su texto seleccionable, y el resultado no arrastra restos de las hojas descartadas.
Sobre el peso: baja en proporción al contenido eliminado, no al número de páginas. Quitar diez hojas de texto plano apenas se nota, mientras que quitar una sola página con una fotografía a alta resolución puede recortar varios megabytes. Si aun así el archivo sigue siendo grande, pásalo por comprimir PDF. Y si en realidad lo que quieres es cambiar de sitio las páginas o verlas antes de decidir, ve a ordenar páginas, que muestra miniaturas; para quedarte solo con un tramo concreto es más cómodo dividir PDF.
El borrado sucede en tu dispositivo
Ni el documento original ni el editado viajan a ninguna parte. El archivo se abre en la memoria del navegador, pdf-lib construye ahí mismo la versión sin las páginas descartadas y la descarga se genera en tu propio equipo. No hay copia en un servidor que borrar más tarde, sencillamente porque nunca llega a existir.
Justo lo que necesitas cuando estás depurando un expediente con datos de terceros. Descubre el resto de utilidades en la página de herramientas.