El «peso ideal» es uno de los conceptos más buscados y peor entendidos de la salud. No nació en la consulta del médico, sino en las aseguradoras estadounidenses del siglo XX, que buscaban relacionar peso y esperanza de vida, y en la farmacología, que necesitaba una referencia para dosificar medicamentos. De ahí vienen las fórmulas que todavía circulan por Internet, y de ahí viene también la confusión: cada una da un número distinto.
Las fórmulas clásicas y por qué no coinciden
Devine (1974)
Propuesta para calcular dosis de fármacos: 50 kg en hombres (45,5 kg en mujeres) más 2,3 kg por cada pulgada (2,54 cm) de altura por encima de 5 pies (152,4 cm). Nunca se pensó como objetivo de salud, pero se popularizó como tal.
Robinson (1983)
Una revisión de la anterior con datos de tablas actuariales: 52 kg + 1,9 kg por pulgada en hombres y 49 kg + 1,7 kg en mujeres. Da resultados algo más bajos que Devine en personas altas.
Lorentz
Muy usada en Europa y basada solo en la altura: en hombres, altura en cm menos 100, restando después un cuarto de lo que excede de 150 cm; en mujeres se resta la mitad de ese exceso.
Ejemplo resuelto para un hombre de 1,75 m: Devine da 70,5 kg; Robinson, 68,9 kg; y Lorentz, 68,8 kg. Tres «pesos ideales» diferentes para la misma persona. La razón es que cada fórmula se ajustó a poblaciones y propósitos distintos, y ninguna tiene en cuenta la composición corporal.
El enfoque de esta calculadora: un rango, no un número
Por todo lo anterior, aquí no te damos una cifra mágica sino un intervalo de peso saludable, calculado invirtiendo la fórmula del IMC con los límites que fija la OMS (18,5 y 24,9). Para 1,75 m de altura: 18,5 × 1,75² = 56,7 kg y 24,9 × 1,75² = 76,3 kg. Cualquier peso entre 56,7 y 76,3 kg se considera compatible con la salud; fíjate en que las tres fórmulas clásicas del ejemplo caen cómodamente dentro de él.
Persigue el rango, no el punto: mantenerse de forma estable dentro del intervalo saludable importa mucho más que clavar un número concreto en la báscula.
Qué mirar además del peso
La báscula no distingue de qué están hechos los kilos. Una persona que entrena fuerza puede pesar «de más» según las fórmulas y estar en una forma excelente; otra puede estar en mitad del rango y acumular grasa abdominal. Para completar la foto, estima tu porcentaje con la calculadora de grasa corporal y comprueba tu posición con el IMC.
Sigue calculando
Si tu objetivo es acercarte a tu rango, el camino pasa por conocer tu metabolismo basal y tus calorías diarias; tienes estas y otras herramientas en calculadoras. Como todas las fórmulas de esta página, el resultado es una orientación estadística: la valoración que cuenta de verdad es la de tu médico o dietista-nutricionista.