De rectángulo a círculo con un solo control
Las esquinas redondeadas son uno de esos detalles que separan un diseño amateur de uno cuidado: suavizan avatares, miniaturas, capturas de pantalla y tarjetas sin necesidad de abrir un editor profesional ni pelearse con máscaras y capas. Aquí todo se reduce a un deslizador —el radio— y a una descarga en PNG con las esquinas ya transparentes. El dibujo lo hace el lienzo de tu propio navegador, por lo que la imagen no se envía a ningún sitio.
Entiende el radio antes de mover el deslizador
El radio controla cuánta esquina se «come» la curva. Con valores bajos (10-20 %) obtienes el redondeo sutil típico de las tarjetas de una web moderna. Hacia el 50 % la curva ya domina la forma. Y al 100 % ocurre lo interesante: una imagen cuadrada se convierte en un círculo perfecto, mientras que una rectangular se transforma en una cápsula u óvalo. Por eso, si tu objetivo es un avatar redondo, el orden importa: primero recorta la imagen a un cuadrado 1:1 centrado en la cara, y después aplica aquí el radio al máximo.
Ejemplo real: avatar para tu firma de correo
Redes como LinkedIn o WhatsApp recortan tu foto en círculo automáticamente, así que para ellas basta con subir un cuadrado. Pero hay muchos sitios que no lo hacen: la firma de tu correo, un foro, la página de «equipo» de tu web, una presentación de diapositivas o un currículum. Para esos casos necesitas el círculo ya recortado en el archivo. El flujo completo sería: recorte cuadrado, radio al 100 % aquí, un pase por redimensionar imagen si te piden unas dimensiones concretas y, si el PNG pesa demasiado, comprimir imagen al final.
La transparencia manda: por eso la salida es PNG
Cuando la curva elimina las puntas de la imagen, esas zonas tienen que quedar transparentes para que el resultado funcione sobre cualquier fondo. La transparencia vive en el llamado canal alfa, y no todos los formatos lo tienen: PNG y WebP sí; JPG no. Si exportáramos en JPG, las esquinas se rellenarían de blanco y el efecto se arruinaría en cuanto pusieras la imagen sobre un fondo oscuro. De ahí que la herramienta acepte JPG, PNG o WebP como entrada, pero descargue siempre PNG. Y cuidado con convertirlo a JPG después: perderías la transparencia por el mismo motivo.
Tres consejos para un acabado profesional
- Coherencia: si redondeas varias imágenes para la misma web o presentación, usa exactamente el mismo radio en todas. El ojo detecta la diferencia enseguida.
- Piensa en el fondo: gracias a la transparencia, el PNG se integra igual de bien sobre blanco, negro, un degradado o una foto. No hace falta generar una versión por fondo.
- Marca antes de redondear: si vas a añadir una marca de agua, hazlo antes del redondeo para que el texto no quede cortado por la curva.
Encontrarás el resto de utilidades, todas con procesado local en tu navegador, en herramientas de archivos.