Texto «plano» cuando el sistema lo exige
Hay contextos donde las tildes estorban: un sistema antiguo que corrompe los caracteres especiales, un nombre de archivo que viajará entre ordenadores, una URL, un campo de una base de datos o una comparación entre cadenas que unos usuarios escriben con acento y otros sin él. Esta herramienta elimina todos los diacríticos de golpe —tildes, diéresis, la virgulilla de la ñ, la cedilla— y deja intacto todo lo demás: espacios, puntuación, números y saltos de línea. «Café con leche» pasa a «Cafe con leche»; «cigüeña» a «ciguena»; «Postdata: ¿vendrás?» a «Postdata: ¿vendras?».
La mecánica: normalización Unicode NFD
En Unicode, una «á» puede existir de dos maneras: como un carácter único («precompuesto») o como la letra «a» seguida de una marca de acento combinable. La normalización NFD descompone siempre a la segunda forma: separa cada letra de sus marcas. Una vez separadas, basta con eliminar los caracteres de la categoría «marca diacrítica» para quedarse con la letra base. Es el mismo procedimiento que emplean buscadores y bases de datos para hacer comparaciones insensibles a acentos, y funciona con cualquier alfabeto latino: español, francés, portugués, alemán, rumano o checo.
Cuándo conviene quitar los diacríticos
- URLs y slugs: las direcciones web con tildes acaban convertidas en secuencias ilegibles con porcentajes. Quita los acentos y remata el trabajo con el generador de slug.
- Nombres de archivo: un «Currículum_José.pdf» puede llegar como «CurrÃculum_José.pdf» a un sistema con otra codificación. Sin tildes, el nombre sobrevive a cualquier trayecto.
- CSV e importaciones: muchos programas veteranos esperan texto casi ASCII; normalizar antes de importar evita registros corruptos.
- Búsquedas y deduplicado: para que «Pérez» y «Perez» se detecten como la misma persona, se comparan las versiones sin diacríticos.
Cuándo NO deberías quitarlos
Nunca en texto destinado a lectores. En español las tildes no son adorno: «término», «termino» y «terminó» son tres palabras distintas, y «sí» no es «si». Y la ñ merece aviso propio: al convertirse en n, «año» se transforma en «ano» y «campaña» en «campana», con resultados entre confusos y cómicos si se publican. La regla práctica: usa el texto sin acentos para identificadores internos (rutas, claves, comparaciones) y conserva siempre la versión correcta para lo que la gente va a leer.
Combínalo con otras utilidades
Antes de generar identificadores suele interesar pasar todo a minúsculas con convertir mayúsculas y minúsculas; si trabajas con listados, puedes deduplicarlos con ordenar líneas, y medir el resultado con el contador de palabras. Encontrarás el resto en herramientas de archivos.