De título a URL en un segundo
Compara estas dos direcciones para el mismo artículo: tudominio.com/p?id=8734&cat=2 frente a tudominio.com/blog/como-ahorrar-luz. La segunda se entiende antes de hacer clic, se recuerda, se dicta por teléfono y da confianza al compartirla. Esa parte final legible es el slug, y esta herramienta lo construye por ti: pegas el título («Cómo ahorrar en la factura de la luz: guía 2026») y obtienes al instante como-ahorrar-en-la-factura-de-la-luz-guia-2026, listo para recortar y pegar en tu CMS. Hacerlo a mano es tedioso y propenso a errores: basta una tilde, un espacio o una mayúscula despistada para acabar con una URL fea o duplicada.
Las seis reglas de un slug bien hecho
- Todo en minúsculas. Algunos servidores distinguen /Guia de /guia y las tratan como páginas distintas, un foco clásico de contenido duplicado.
- Guiones medios como separador. Google interpreta el guion (-) como espacio entre palabras; el guion bajo (_) puede unir los términos en uno solo.
- Sin tildes, eñes ni símbolos. Los caracteres fuera de ASCII se codifican y el enlace queda ilegible (más sobre esto abajo).
- Corto y descriptivo. Tres a cinco palabras con significado. recetas-pan-casero gana a las-mejores-recetas-para-hacer-pan-casero-en-casa.
- Con la palabra clave principal. La URL es una señal más para el buscador y un adelanto del contenido para quien la ve en los resultados.
- Estable en el tiempo. Evita fechas o números de versión que te obliguen a cambiar la URL cada año.
Por qué las tildes y la eñe rompen tus URLs
Las URLs solo admiten un subconjunto de caracteres ASCII. Cuando escribes «diseño gráfico» en una dirección, el navegador lo transforma con percent-encoding y el resultado es dise%C3%B1o-gr%C3%A1fico: funciona, pero es imposible de leer, ocupa el doble y queda horrible en un correo o un mensaje. Por eso el generador translitera antes de nada: á pasa a a, ñ pasa a n, ü pasa a u. Después convierte todo a minúsculas, sustituye espacios y símbolos por guiones y elimina los guiones repetidos o sobrantes de los extremos. El resultado es una cadena limpia formada solo por letras, números y guiones.
Un matiz que sorprende: para el lector hispanohablante, diseno-grafico sin tilde es perfectamente comprensible en una URL, y los buscadores relacionan sin problema la forma sin tilde con la palabra acentuada del contenido. No pierdes relevancia por transliterar.
Cambiar el slug de una página que ya publica
Si la página ya está indexada y enlazada, cambiar el slug equivale a mudarse de dirección: quien llegue a la URL antigua encontrará un error 404 y el posicionamiento acumulado se perderá. La solución es una redirección 301 (permanente) de la URL vieja a la nueva, que la mayoría de CMS permiten configurar con un plugin o una regla. Aun así, merece la pena elegir bien el slug desde el principio y no tocarlo después: cada redirección añade un salto y un pequeño riesgo de error.
Para pulir tus textos y direcciones también puedes quitar acentos de un texto, codificar y decodificar URLs o cambiar entre mayúsculas y minúsculas. Encontrarás todas las utilidades en herramientas de archivos.