Un formato que se lee igual de bien sin convertir
John Gruber publicó Markdown en 2004 con un objetivo que lo explica todo: el texto marcado tenía que resultar legible tal cual, sin parecer que llevara etiquetas. Comparado con el HTML, la diferencia salta a la vista. Para poner una palabra en negrita, el HTML te obliga a abrir y cerrar una etiqueta (<strong>así</strong>); en Markdown escribes **así** y ya está claro para cualquiera que lo lea, se procese o no.
De ese principio se derivan sus dos grandes ventajas. La primera es que un archivo Markdown es texto plano: pesa nada, lo abre cualquier programa, no depende de ningún fabricante y se puede versionar línea a línea. La segunda es que separa el contenido de la presentación, así que el mismo documento puede acabar en una web, en un PDF o en unas diapositivas sin tocar ni una coma.
La sintaxis que cubre casi todo lo que escribirás
Encabezados
Una almohadilla y un espacio antes del texto crean un título de primer nivel; dos almohadillas, uno de segundo, y así hasta seis. Conviene no saltarse niveles y usar un solo título de primer nivel por documento, porque esa jerarquía es la que luego leen los buscadores y los lectores de pantalla.
Énfasis
Un asterisco o un guion bajo a cada lado marcan la cursiva, y dos, la negrita: *cursiva*, **negrita**, ***las dos***. En medio de una palabra el guion bajo puede fallar (nombres_como_este), así que para el énfasis intrapalabra usa siempre asteriscos.
Listas
Un guion, un asterisco o un más al principio de la línea abren una lista sin numerar. Para las numeradas basta con escribir 1. delante de cada elemento: da igual que repitas el número uno en todas las líneas, porque la numeración final la calcula el conversor. Para anidar, indenta el subelemento con dos espacios.
Enlaces, imágenes y código
Un enlace se escribe [texto visible](https://ejemplo.com) y una imagen igual pero con una admiración delante, . El código en línea va entre acentos graves simples, y un bloque entero entre tres acentos graves; si detrás de los tres primeros indicas el lenguaje, el resaltado de sintaxis sabrá cómo colorearlo. Las citas se marcan con > al principio de la línea.
CommonMark y GFM: los dos sabores que importan
La especificación original de 2004 era corta y dejaba muchos casos sin definir, así que cada programa fue resolviendo las dudas a su manera y el mismo documento acababa distinto en cada sitio. CommonMark nació precisamente para arreglarlo: es una especificación rigurosa, con cientos de casos de prueba, que fija qué debe pasar exactamente ante cada combinación de símbolos. Es la base sobre la que hoy trabaja casi cualquier conversor serio.
Encima de CommonMark, GitHub construyó GFM (GitHub Flavored Markdown), que añade cuatro extensiones que ya se dan por descontadas: tablas dibujadas con barras verticales y guiones, texto tachado entre dobles virgulillas, listas de tareas con casillas marcables y conversión automática de cualquier URL escrita a pelo en un enlace. Este conversor entiende ese sabor completo, de forma que lo que escribas para una incidencia de GitHub se comportará igual aquí.
Fuera de ahí hay dialectos con más extensiones —notas al pie, listas de definiciones, fórmulas matemáticas— y no son intercambiables. Si un documento tuyo se ve raro al cambiar de plataforma, casi siempre es porque usaba una extensión que la nueva no implementa.
Dónde acabas escribiendo Markdown sin proponértelo
- GitHub y GitLab: los archivos README, la documentación, las incidencias y los comentarios de las revisiones de código van en Markdown.
- Foros y comunidades: Reddit, Stack Overflow y Discourse lo admiten en sus cajas de respuesta.
- Aplicaciones de notas: Obsidian, Bear y Joplin guardan directamente en archivos .md, lo que significa que tus notas seguirán siendo legibles aunque la aplicación desaparezca.
- Generadores de sitios y CMS: Astro, Hugo, Jekyll o Next.js construyen páginas a partir de archivos Markdown con unos metadatos arriba.
- Chats de trabajo: Slack y Discord usan versiones reducidas para las negritas, las cursivas y los bloques de código.
Del borrador al HTML publicable
Escribe o sube tu archivo en el panel izquierdo, comprueba el resultado en la pestaña de vista previa y copia el marcado desde la pestaña «HTML». El código sale limpio y sin estilos incrustados, así que hereda la tipografía y los colores de la plantilla donde lo pegues. Si necesitas mostrar el propio código en una página, pásalo antes por escapar HTML. Y si trabajas con los metadatos del documento o con datos estructurados, te vendrán bien el formateador de JSON y el generador de slugs para las URLs. Antes de publicar, mide la extensión con el contador de palabras. Tienes todas las utilidades en herramientas de archivos.