Una marca de agua es una etiqueta, no una cerradura
Conviene empezar por aquí, porque casi todos los tutoriales lo omiten. Una marca de agua es un texto semitransparente que se dibuja encima del contenido de cada página. Su función es declarar el estado o la propiedad del documento de un vistazo: que ese presupuesto todavía no es definitivo, que esa copia del contrato no es el original firmado, que ese informe no debería reenviarse fuera del equipo.
Lo que no hace es impedir nada. No cifra el archivo, no bloquea la copia del texto ni evita que alguien lo imprima. Quien reciba el PDF podrá seguir seleccionando su contenido, buscando dentro y compartiéndolo. Por eso funciona tan bien como señal social —nadie envía a un cliente un documento que dice BORRADOR en diagonal— y tan mal como medida de seguridad.
Si tu objetivo real es que un tercero no pueda abrir el documento, lo que necesitas es una contraseña de apertura o un cifrado, no una marca de agua. Son dos capas distintas y pueden convivir en el mismo archivo.
Qué palabra escribir
El texto de la marca hace todo el trabajo, así que elígelo con intención. Estas son las cuatro familias que cubren el noventa por ciento de los casos:
- BORRADOR: el documento está en revisión y sus cifras o cláusulas pueden cambiar. Evita que alguien firme o pague sobre una versión provisional.
- COPIA o COPIA NO VÁLIDA: existe un original en otro sitio y este ejemplar es informativo. Muy útil en documentación administrativa duplicada.
- CONFIDENCIAL: marca de circulación restringida. Funciona mejor si va acompañada del destinatario, por ejemplo «CONFIDENCIAL - USO INTERNO».
- El nombre de tu empresa o una nota de autoría: para porfolios, muestras de trabajo y material con derechos que envías antes de cobrar.
Textos cortos, en mayúsculas y sin frases largas. Una marca que ocupa dos líneas deja de leerse y solo estorba.
Diagonal u horizontal, y cuánta opacidad
La orientación diagonal (el texto girado 45 grados, cruzando la página de esquina a esquina) es la opción clásica por un motivo práctico: al atravesar toda la superficie, no hay forma de recortar la página y quedarse con un trozo limpio. Es la que conviene para BORRADOR, COPIA y cualquier aviso que deba resultar imposible de ignorar.
La horizontal es más discreta y se lee mejor. Encaja cuando la marca es informativa en lugar de disuasoria: el nombre de la empresa, un número de expediente, la palabra CONFIDENCIAL en un dosier que alguien va a leer entero.
Sobre la intensidad, la herramienta te ofrece tres niveles y el tamaño del texto se calcula solo para que encaje en cada página, tenga el formato que tenga. La media es el punto dulce: se ve sin discusión y deja leer el contenido. Baja a sutil si el documento tiene tablas o texto muy denso, donde una marca fuerte convierte la lectura en un ejercicio de paciencia. Reserva la fuerte para lo que no quieres que se confunda con la versión buena.
¿Todas las páginas o solo algunas?
Olcas aplica la marca a todas las páginas del documento, que es lo que quieres el noventa y nueve por ciento de las veces: una marca que aparece solo en la portada no sirve de nada en cuanto alguien reenvía una captura de la página siete.
Si de verdad necesitas marcar solo un tramo, hay un rodeo que funciona bien: separa el documento con dividir PDF, aplica la marca al bloque que corresponda y vuelve a montarlo con unir PDF. Tres pasos, ningún programa instalado.
Qué ocurre dentro del navegador
Detrás está pdf-lib, una biblioteca de código abierto que manipula la estructura interna del PDF. Al pulsar el botón se recorre página a página, se mide su ancho y su alto reales, se calcula el cuerpo de letra que cabe y se dibuja el texto centrado con la opacidad elegida, girándolo si has marcado la diagonal.
Es importante que sea dibujo y no reconversión: el resto del documento no se recomprime ni se rasteriza. Tus imágenes conservan su calidad, el texto sigue siendo seleccionable y buscable, y los enlaces siguen funcionando. La única diferencia respecto al original es la capa que has añadido encima.
Todo ese trabajo ocurre en la pestaña que tienes abierta. El PDF se lee desde el disco a la memoria del navegador y el archivo terminado se genera ahí mismo para que lo descargues: no hay ninguna subida, ningún servidor recibe una copia y nadie tiene que borrar nada después. Para documentos con datos personales o cláusulas económicas, esa diferencia lo es todo.
Un flujo de trabajo que ahorra disgustos
- Guarda siempre el original limpio antes de marcar: la marca no se deshace.
- Aplica la marca de agua sobre una copia.
- Si el archivo ha crecido o ya venía pesado, pásalo por comprimir PDF antes de enviarlo.
- Añade números de página si el documento se va a citar o imprimir.
Puedes ver el resto de utilidades para documentos en la página de herramientas.