De la hoja de cálculo a tu código
El CSV es el idioma de exportación universal: Excel, Google Sheets, tu banco y media internet entregan los datos como «valores separados por comas». Pero en cuanto quieres usarlos en una aplicación, un script o una API, lo que necesitas es JSON. Este conversor hace la traducción en el sentido CSV → JSON: lee la primera fila como cabecera y transforma cada fila siguiente en un objeto cuyas claves son esos nombres de columna. Pega el texto o sube el archivo .csv, y copia el resultado ya con sangría.
El separador importa (y Excel en español usa punto y coma)
Aunque el nombre diga «comas», en España lo normal es encontrarse el punto y coma. El motivo es la coma decimal: como escribimos 3,14, Excel en español separa las columnas con ; para no confundir números con celdas. Esta herramienta cuenta ambos símbolos en la primera línea y decide sola cuál es el separador real, así que funcionan igual de bien nombre,edad,ciudad y nombre;edad;ciudad, sin ajustes previos.
Comillas y saltos de línea dentro de una celda
¿Y si un valor contiene el propio separador? El estándar CSV lo resuelve entrecomillando el campo: "Pérez, Ana";Madrid son dos columnas, no tres. Dentro de un campo entrecomillado puede haber comas, puntos y coma, saltos de línea e incluso comillas dobles (escritas dos veces seguidas). La conversión respeta todas estas reglas, de modo que una dirección con comas o una descripción de varias líneas llega intacta a su objeto JSON en lugar de descuadrar la tabla.
Qué obtienes: un objeto por fila
De un CSV con cabecera nombre;ciudad y dos filas de datos sale un array como [{"nombre":"Ana","ciudad":"Bilbao"},{"nombre":"Luis","ciudad":"Sevilla"}], la estructura que esperan la mayoría de librerías, APIs y bases de datos documentales. Si una fila viene incompleta, sus campos restantes se rellenan como cadenas vacías para que todos los objetos compartan las mismas claves.
Ojo: en CSV todo es texto
El formato CSV no distingue tipos: no sabe si 025 es el número veinticinco, un código de producto o el inicio de un código postal. Por eso el conversor mantiene todos los valores como cadenas, que es la opción segura: el código postal 08001 nunca se convertirá por sorpresa en 8001. Cuando de verdad necesites números o booleanos, haz la conversión en tu código, donde tú decides qué columnas son numéricas y cuáles no.
Dónde encaja esta conversión
- Importar en tu aplicación un listado que te han pasado en Excel.
- Preparar datos de prueba o un seed de base de datos a partir de una hoja de cálculo.
- Procesar con un script exportaciones de contactos, pedidos o inventario.
El camino inverso lo hace JSON a CSV; para revisar o compactar el resultado tienes el formateador de JSON y el minificador de JSON. Todo se ejecuta en tu navegador —tu tabla no se sube a ningún servidor— y hay más utilidades en herramientas de archivos.