«No aceptes ese aumento, que subes de tramo y acabarás cobrando menos que ahora.»
Es, probablemente, el mito fiscal más repetido en España. Y es falso. El IRPF es un impuesto progresivo por tramos, y entender cómo funciona esa mecánica desmonta el mito en dos minutos. Esta calculadora te da la estimación; aquí te explicamos qué significa cada cifra.
La renta se trocea como una escalera
En un impuesto por tramos, tu renta no tributa entera a un único porcentaje: se divide en escalones y cada escalón paga su propio tipo, más alto cuanto más arriba. Imagina una escala simplificada de solo dos tramos: un 20 % hasta 20.000 € y un 30 % a partir de ahí. Con una renta de 25.000 €:
- Los primeros 20.000 € tributan al 20 %: pagas 4.000 €.
- Los 5.000 € restantes tributan al 30 %: pagas 1.500 €.
- Total: 5.500 € de impuesto, no los 7.500 € que saldrían de aplicar el 30 % a todo.
Fíjate en la consecuencia: aunque «estés en el tramo del 30 %», nadie te aplica ese porcentaje a toda la renta. Por eso un aumento de sueldo nunca puede dejarte con menos dinero neto por culpa del IRPF.
Tipo marginal y tipo efectivo: dos números, dos usos
Del ejemplo anterior salen los dos conceptos clave. El tipo marginal es el del último escalón que alcanzas (el 30 %): indica cuánto pagarías por cada euro adicional que ganes, y es el dato relevante para decidir sobre horas extra, un segundo trabajo o una aportación a un plan de pensiones. El tipo efectivo o medio es lo que pagas de verdad sobre el total: 5.500 ÷ 25.000 = 22 %. Es el que refleja tu carga fiscal real y el que muestra esta calculadora junto al impuesto estimado y la renta que te queda.
Por qué el resultado es orientativo
Los tramos reales del IRPF se actualizan con la normativa y, además, la escala tiene una mitad estatal y otra autonómica que varía según dónde vivas. A eso se suman elementos que esta estimación no incluye:
- El mínimo personal y familiar (hijos, ascendientes, discapacidad).
- La reducción por rendimientos del trabajo para rentas bajas y medias.
- Las deducciones estatales y autonómicas que puedas aplicarte.
En la práctica, casi todos estos factores reducen la factura, así que piensa en el resultado como un techo razonable, no como tu cuota exacta. Para el dato fino, el simulador oficial de la Agencia Tributaria o un asesor fiscal son el siguiente paso.
Para qué usarla
Es ideal para comparar escenarios en segundos: cuánto supondría un aumento de sueldo, qué parte de unos ingresos extra se quedaría Hacienda o cómo cambia tu tipo medio al crecer la renta. Complétala con la calculadora de sueldo neto para ver el efecto mes a mes, la de IVA para tus facturas y la de interés compuesto para lo que consigas ahorrar; tienes el catálogo completo en calculadoras. Y una obviedad que conviene escribir: esto es un cálculo orientativo con fines divulgativos, no asesoramiento fiscal.