¿Qué es un hash y para qué sirve?
Un hash es como una huella digital de unos datos: una función matemática toma un texto de cualquier longitud y produce una cadena de tamaño fijo. Tiene tres propiedades clave: el mismo texto da siempre el mismo hash, un cambio mínimo en el texto cambia por completo el hash, y a partir del hash es inviable recuperar el texto original.
Por eso los hashes se usan para comprobar la integridad de archivos y mensajes (si el hash coincide, los datos no se han alterado), para comparar grandes contenidos de forma rápida o como pieza dentro de firmas digitales y sistemas de autenticación.
Cómo calcular un hash
- Escribe o pega el texto.
- Verás al instante el hash en SHA-1, SHA-256, SHA-384 y SHA-512.
- Copia el que necesites con un clic.
Cómo funciona por dentro
Esta herramienta usa Web Crypto (crypto.subtle.digest), la API criptográfica nativa del navegador, la misma base que utilizan aplicaciones profesionales. El texto se codifica en UTF-8 y se procesa con el algoritmo elegido; el resultado se muestra en hexadecimal.
Hash no es cifrado
Un punto importante: el hash es de un solo sentido. No sirve para «ocultar» un texto y recuperarlo después —para eso necesitas cifrado—. Tampoco es seguro «adivinar» contraseñas a partir de su hash si son débiles. Para transportar datos como texto, usa Base64; para contraseñas, el generador de contraseñas.
Casos de uso reales
- Verificar que un archivo descargado coincide con su hash oficial.
- Comparar si dos textos o contenidos son idénticos.
- Generar identificadores deterministas a partir de un contenido.
- Aprender y depurar cómo funcionan las funciones hash.
Privacidad
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